Se estima que la intervención simultánea sobre factores
individuales, familiares y socioculturales, es la única vía posible de
prevención del acoso escolar. La prevención se puede realizar en distintos
niveles.
Una prevención primaria sería responsabilidad de los padres
(apuesta por una educación democrática y no autoritaria), de la sociedad en
conjunto y de los medios de comunicación (en forma de autorregulación respecto
de determinados contenidos).
Una prevención secundaria sería las medidas concretas sobre
la población de riesgo, esto es, los adolescentes (fundamentalmente, promover
un cambio de mentalidad respecto a la necesidad de denuncia de los casos de
acoso escolar aunque no sean víctimas de ellos), y sobre la población
directamente vinculada a esta, el profesorado (en forma de formación en
habilidades adecuadas para la prevención y resolución de conflictos escolares).
Por último, una prevención terciaria serían las medidas de
ayuda a los protagonistas de los casos de acoso escolar.
Resolución de conflictos
Pese a que la figura del acoso en general atiende a un
concepto de negación del conflicto al tratarse de un maltrato soterrado
(incluso para la víctima, pues a ella le declaran la guerra en secreto, nunca
abiertamente), tal vez podría hablarse de conflicto para simplificar el
acercamiento a la materia. Y es que el conflicto forma parte de la vida y es un
motor de progreso, pero en determinadas condiciones puede conducir a la
violencia. Para mejorar la convivencia educativa y prevenir la violencia, es
preciso enseñar a resolver conflictos de forma constructiva; es decir,
pensando, dialogando y negociando. Un posible método de resolución de
conflictos se desarrolla en los siguientes pasos:
Definir adecuadamente el conflicto.
Establecer cuáles son los objetivos y ordenarlos según su
importancia.
Diseñar las posibles soluciones al conflicto.
Elegir la solución que se considere mejor y elaborar un plan
para llevarla a cabo.
Llevar a la práctica la solución elegida.
Valorar los resultados obtenidos y, si no son los deseados,
repetir todo el procedimiento para tratar de mejorarlos.
Una buena idea puede ser la de ir escribiendo las distintas
fases del proceso, para facilitar su realización. En los programas de prevención
de la violencia escolar que se están desarrollando en los últimos tiempos, se
incluyen la mediación y la negociación como métodos de resolución de conflictos
sin violencia.